Por SpyPhone · 17 de junio, 2026 · 7 min de lectura
Para las empresas con operaciones internacionales o que manejan datos de ciudadanos europeos, el cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la UE es tan relevante como la legislación local argentina (Ley 25.326).
La convergencia entre ambos marcos exige estándares elevados. A continuación, los puntos críticos que todo ejecutivo debe considerar al implementar un sistema de monitoreo.
El GDPR exige una base legal sólida para procesar datos personales. En el caso del monitoreo de flotas corporativas, la base suele ser el interés legítimo del empleador (protección de activos) o el consentimiento explícito del trabajador. En Argentina, la Ley 25.326 también prioriza el consentimiento, aunque permite el tratamiento sin consentimiento en relaciones contractuales.
Tanto el GDPR como la ley argentina otorgan a los titulares de los datos el derecho a acceder a su información y solicitar su eliminación. En el contexto de monitoreo, los empleados monitoreados tienen derecho a saber qué datos se recopilan sobre ellos y a solicitar la corrección de errores.
El GDPR recomienda (y a veces exige) una EIPD para tratamientos de datos que puedan suponer un alto riesgo. El monitoreo de dispositivos entra en esta categoría. Nuestros clientes reciben asesoramiento sobre cómo documentar esta evaluación para evitar sanciones.
Ambas normativas exigen notificar a las autoridades y a los afectados en un plazo máximo de 72 horas desde la detección de una violación de datos. Contar con un sistema de monitoreo bien instalado y auditado reduce drásticamente el tiempo de detección y respuesta.
Conclusión: La inversión en un sistema de monitoreo legal y bien configurado no solo protege su empresa, sino que la pone en línea con los estándares internacionales de protección de datos, evitando multas que pueden llegar hasta los 20 millones de euros en el caso del GDPR.